The Taxi Theory

Fue un vuelo súper tranquilo a diferencia de los dos anteriores. Pero por sobre todo, cuando los aviones se empiezan a encaminar hacia destinos tan distintos, empieza a cambiar el menú con ello ❤ . Para los que no cachan mucho, por lo general en vuelos  (uy, como si hubiera viajado mucho) te dan opciones siempre como pastas, arroz, ensaladas. Pero cuando te empezai a acercar a las Asias, en las opciones te empiezan a aparecer bibim baps, o cerdo Lo Mein, “chaumian”, etc. De las dos “cenas” que me dieron (aunque la verdad ya ni sabía a esas alturas qué debía estar comiendo) ambas fueron así tshinas tshinas. Una era un cerdo Lo Mein en gengibre y el otro era pollo en “salsa Shanghai”. Y ya no te dan té negro ordinario cuando pides té. Te dan té verde rico y milenario

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Pork

Se ve muy feo, pero era INCREIBLEH

Pero bueno. Como los vuelos tan largos en verdad se hacen invivibles y yo siempre tan preocupada de morir de lo que sea: tiendo a pararme de vez en cuando para estirar las piernas, tomar harta agua (no así cosas con gas), ir al baño y arreglarme la cara (que son cosas que en verdad he leído que se recomienda harto, para evitar cualquier cosa, no?). Por suerte también pude volver a tomar ventana, sólo que el problema de todo eso es tener que WEBIAR cada vez a tu compañero para poder salir. Por suerte Tommy siempre estaba de buen humor. Él iba por trabajo, durante alrededor de una semana. Tenía rasgos asiáticos si, pero era gringo. Muy simpático y livianito.

Movies

Está como de moda (o no sé si desde siempre) que haya WiFi ahora en los aviones. Yo muy emocionada, voy, lo pongo. . . y hay que pagar. No estoy tan loca por el Wifi todavía. No cabros, de verdad que no. Y eran como 50 USD la media hora. Y para qué les cuento de cómo ya me había visto todas las películas, jugado todos los juegos y dormitado todo lo que pude. Ya no hallaba qué hacer. Estaba tullida, adolorida, con sueño, sucia, maña total.

Going down

Cuando quedaba cerca de una hora para aterrizar (AL FIN MIERDAH) había estado anocheciendo desde hace un rato. Sí, el vuelo por el pacífico lo hice de DÍA. Había tenido la ilusión de que (como llegaba casi a las 20:00 de HongKong) alcanzaría a ver el show de luces que se hace todos los días (todos los días?) en la bahía (se hace uno a las 20:00 y otro a las 21:00 si no me equivoco). Pero íbamos con retraso, y me resigné a que lo vería mañana.

. . .

Y en lo que el avión empieza a bajar, se disiparon las pocas nubes que algo ocultaban la ciudad. . . y todo estaba brillando. Entre nubes grises, edificios gritando, el mar, el mundo: todo arrojaba luces.
Es como si todo lo que estuve esperando tanto tiempo: ahí.
Como si estuviera soñando todavía.

Como la mierda

Se ve como la mierda la foto, pero no importa ;____; ❤

Nunca había entrado al aeropuerto por la entrada internacional. Es en verdad MUY bonito. Amplio, limpio. Souvenirs de todo tipo: japos, chinos, Lotte (y sí, merece una categoría aparte). Tommy se rió un poco de mis tantas maletas y que apenas me las podía, él sólo llevaba una. Nos despedimos otra vez, y me quedé admirando un poco el lugar. Donde mismo había llegado la vez pasada. Y no me vengan con que soy demasiado masoquista o que le pongo mucho de lo cursi. Pero si ya llegaron hasta acá, váyanse a la chucha malditos hipócritas ❤. El mismo asiento, el mismo cajero automático. Sólo que esta vez estaba todo abierto y eran casi las nueve de la noche.

Y ésta vez nadie me estaría esperando.

Customs

HK

HK 2

Le avisé a la chica a la que le arriendo el departamento que iba en camino.
Un amigo hace tiempo me comentó de la existencia de Airbnb: Un programa/aplicación donde puedes poner en arriendo/arrendar tus propiedades o las de otras personas en prácticamente todas las partes del mundo. Nunca la había usado. Y dado que la fecha fue tan encima, los hoteles estaban muy caros, llenos. . . y la verdad quería algo con cocina. Otro problema: no sabía si realmente habría alguien esperando, o si realmente lo que pagué por el arriendo le otorgaría existencia a un lugar donde dormir ! Por suerte Hebe (Su apellido es Tian, como la cantante! Loco, no?), la chica del departamento, contestó altiro y me estaría esperando en la dirección que acordamos.
Saqué plata (esta vez sin problemas) y busqué un taxi. Acá los taxis se dividen de acuerdo al sector de donde vayas, sólo que aún no sé cuál es cuál. El chico que me asignaba uno hablaba inglés y le dijo al taxista dónde ir.
Tres maletas dentro. Taxi rojo. Conductor del lado derecho. La salida del aeropuerto son vuelta y media para luego empezar carreteras llenas de verde por los costados. Como estar en el caribe. Pero chino más asiático. Y la humedad estaba. Fue un viaje precioso. Demasiadas emociones cursis que tenía que tragarme porque bueno, ando sola ❤
Cuando los caminos empezaron a despejarse de nuevo, pasando ya varios peajes: un largo puente muy al estilo de San Francisco “sólo que no tan grande ni tan rojo(o eso dije la última vez). Muchísimos edificios increíbles y altos a los lados. Mar en toda su extensión y una nube de luz se veía a lo lejos.
Cuando empezó a divisarse Kowloon y la bahía y la isla y HongKong y mi vida. Ya no había nada más.
Eso era todo.
Tal cual.

Si bien creo que mucha de la idea de volver precisamente acá, SI tiene que ver con todo lo que pasó: el haber decidido volver, sola, tiene que ver con algo estrictamente mío. Y puta que es distinto cuando estás realmente por las tuyas. Costeándotelo todo tú. Sin alguien que hable Cantonés al lado ni acompañándote a todo lo estúpido que se te ocurra hacer. Porque fue en ese viaje en taxi, de casi una hora desde el aeropuerto hasta WanChai, que es donde estoy, donde te dai cuenta que de ahora en adelante; y sólo ahora, TODO lo que hagas con tu vida depende de tí. Donde se me ocurra ir, lo que se me ocurra comprar, lo que se me ocurra hacer, con quien te tinque hablar. Y no es como sino fuera OBVIO. Pero quiero que lo vean un segundo como lo quiero mostrar: Si bien mis viejos y familia o amigos siempre estarán allá y todo, por cualquier cosa. . . estoy sola. Sola. Nadie me va a apañar como la vez pasada: que si me quería subir a un barco, ir gateando a la cima del The Peak, comprame la weá más tonta, cualquier cosa. . . tenía alguien que me iba a apañar. Nada. Lo que quiera hacer: por la mía no más. Es ahora un poquito que entiendo cuando alguien que recién se entera de ésto va y me dice “la wna valiente“. Porque no me di cuenta hasta hace poco que tenía susto. Y no me había dado cuenta hasta que estuve acá, de lo mucho que tienes que hacerte cargo de tí mismo. Y SÉ QUE LA VIDA ES SIEMPRE ASÍ YA, sólo que es REALMENTE distinto cuando no tienes una “red” aunque sea de conocidos, cerca.
Ni lejos.
Sólo tú.

PERO BUENO.

WanChai es el mismo barrio donde me hospedaba la vez pasada. Así que si me salió un poco más caro fue porque al menos, quería estar en algún lugar donde me ubicara un poco.
Cuando empezamos a llegar, me di cuenta que el taxista NO TENÍA IDEA dónde tenía que ir. Y yo había impreso un mapa. Y tenía anotada la dirección. Pero igual. No sé si le tincó empezar a darse vueltas y cobrarme más o simplemente estaba perdido. Él no hablaba inglés. Yo no hablo Cantonés. Comprenderan el dilema en el que me encontraba. Era de noche y no podía caminar con 3 maletas con sobrepeso por HK.
El taxista se bajó a señalarme el nombre de un lugar en chino, que claramente yo no podía leer, en la onda de decirme “es acá” pero yo caché que no era la calle. Al menos comparando caracteres soy buena XD (y quién no). No tenía 3G. No podía hacer nada. Cuando caché que me quería dejar ahí, me aweoné y vi que en la esquina había un glorioso y bendito 7eleven. Con mis mejores gestos le dije que me esperara ahí. Corrí a la tienda, y pregunté dónde era la dirección de la hoja: era unas cuadras más allá.
BENDITO INGLÉS.
BENDITO SEAS.

EL TAXI SEGUÍA AHÍ.
Y NO HUYÓ CON MIS MALETAS.

GRACIAS.

Una vez más, salió re caro el taxi. Pero jamás como ese taxi en Tokyo. De buena onda, me ayudó a bajar las maletas y dejarlas en la entrada.
SAFE.
Subí al séptimo piso. Era el edificio. NO saben el alivio que sentí. No lo saben !
Me recibió ella, muy simpática y Baxter el gato de mis sueños, también estaba ahí.

SAFE

Quise salir a comprar, ver que hacía. Aunque eran las 12 de la noche más menos, había otro 7eleven abierto. Me compré un jugo de naranja, el mismo que me tomaba en Beijing, uno que viene como con trocitos de los gajos de la fruta. Todavía estaba bien enferma la verdad. Pero con el calor y la humedad que hacía, para ser tan tarde, no me duraría mucho más por suerte.
Frente a la tienda había una especie de plaza muy urbana, con asientos de madera y mesas. Habían algunas personas fumando y tomando cervezas, muy civilizados a pesar de todo. O a lo mejor soy muy Chilena para pensar que eso es posible, ahahah.
Cargé la tarjeta de metro que aún guardaba la vez pasada. Venden los cigarros de Uva weón. Esos LuckyStrike, como los de limón que son mis favoritos, PERO DE UVA

Saviour

Siempre en los 7elevens, Watsons, FamilyMarts y todas las convinistores de algunos lugares bakanes de Asia, se vende mucho merchandise de weás de animé y mangas. Pero onda en todos sus formatos: figuritas, pañuelos, cajitas, etc. Uno, como ñoña/friki de corazón, se fascina con eso siempre.

Nearby

N2

All the way up

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