Shall we ?

Como era común esos días, estaban todos reunidos en la –demasiado– pulcra sala de estar del instituto. El segundo y último bloque del día había terminado y los de mi clase, todos en el nivel más básico, ya habíamos terminado nuestro día.

-“Pan, creo que a ti no te había dicho. . .
me voy mañana”
– “QUÉ”
. . .

En un segundo, toda esa irrealidad de perfección que había estado viviendo ese primer mes, se desarmó por completo. Después de todo. . . no iba a durar para siempre. Y esto me lo recordó todo. Pero por qué. Por qué las cosas siempre terminan. . .
– “Pero cómo, por qué te vas antes?!”
– “Recuerdas la oferta de trabajo que estaba esperando?, bueno, al fin me llamaron. Esto es algo bueno”
Todos los compañeros que ya sabían que se iría llegaron a la conversación, de alguna manera muy triste.
– “NO TE VAYAAAAAS”
– “QUE HAREMOS SIN TI?!”
– “Quédate con nosotrooos. . . “

Y es que bueno, creo que S fue una de las primeras personas con quien conversé en Beijing, ese primer día de recorrer la ciudad con todos los que llegamos ese 6 de Enero. Creo que, si no me equivoco, fue con quien más inglés hablé en un mismo día. En mi vida onda, antes sabía inglés, era “buena“. Pero en realidad uno nunca se da cuenta que está tan perdido hasta que tienes que hablarlo. Bueno, todo ese aprendizaje lo internalicé en mi primer día en China !! De ahí con el tiempo se fue dando con más naturalidad. Supongo que aprendo rápido, haha. . .
Creo que fue la primera conversación cálida que tuve con alguien, después de haber llegado a un país tan distante, extraño y desconocido como era Tshina. El primer cagazo de risa, cuando ese primer día traté de explicarle qué era un “Terremoto” (trago). S era el mayor de todos nosotros, pero no se le notaba, y no me enteré hasta mucho después la verdad. Digamos que tenía espíritu de niño, haha. El sabía mucho, muchísimo más mandarín que nosotros. Y siempre que salíamos en grupo y él nos acompañaba, nos ayudaba a ordenar cosas y tonteras por el estilo ~ Entre él y T.
Woah, hace mucho que no escribo ese nombre.

Nos movimos rapidísimo, y con casi todos, organizamos una salida a comer esa misma noche y luego ir a webear a algún bar. Eso no se quedaría así mierda, entre latinos lo entendíamos muy bien. La despedida tendría lugar. Sería una noche para recordar. . . y vaya que lo fue.

Nos juntamos a cenar, muy nada que ver, en un restaurante de Sushi. En China. Hicimos una mesa “Té club” con al rededor de 14 personas. La pasamos la raja, nos reímos muchísimo. . . y poquito a poco el Sake y las Tsingtao que tomamos, se nos empezaron a subir haha. Subí un video en mi facebook de esa noche haha. Creo que es ese en donde salgo nombrando a todos mis amigos. Sí. . . en verdad ahora que lo veo, se notaba harto cuánto me gustaba molestarlo. (Pero no era sólo yo en todo caso). T y yo, por algún motivo que desconozco, nos molestábamos mucho en ese tiempo, nos gustaba tirarnos tallas pesadas, empujarnos y todo: como cabros chicos. Ese día no fue distinto.

Nos movimos a un bar latino, que fue la gran sensación cuando estábamos allá haha, como eramos un GRAN grupo de ellos, todos terminaban arrastrados ahí. Cuando llegamos, ordenamos los tragos más baratos y más fuertes de toda la existencia. Las tallas empezaron a subir de tono. Todos conversaban y reían en distintos grupo que se fueron armando. El lugar era bullicioso y en el piso de abajo se escuchaba música latina. Flashes, burlas, gente bailando a lo lejos. Enrique Iglesias y su peak como cantante “gringo” envolvía el ambiente.
Por algún motivo, siempre terminábamos sentándonos juntos, creo que nunca lo había aceptado, pero la pasaba la raja con T. Era de esas relaciones amor-odio que uno SABE que nunca terminan bien. . .
Ese día lo empecé a molestar, no recuerdo a qué vino, pero el tema empezó con que él declaró que yo era plana como una tabla. . .

– “QUÉ. Piensas que me va a molestar ? Lo tengo súper asumido, al menos me conformo con lo que tengo. . . *se toca y se ríe*
– “WTF porqué te tocas en público. . .
– “Qué tiene, lol, es súper normal. . .”
– “Cómo va a ser eso normal!”
– “Bueno, en todo caso tienes mas que yo *le toca el pecho*

Él se apartó súper rápido, terriblemente avergonzado. . .

– “Wn que chucha. . .” Yo quedé pal pico, porque se sintió como asustado que una mina como yo lo tocara.
-“No me toques así”
-“Eh. . . qué tiene?” *cara de nada*
Luego se puso a hablar algo de que los hombres tienen “tetas” igual o algo así, lo que hasta el día de hoy me parece tremendamente chistoso. LOS HOMBRES NO TIENEN BUVIS LOCO. Seguimos webiando así, mucho rato con el tema, todos cagaos de risa. Nos sacamos fotos yo tocándole el pecho y el wn terrible rojo, cuando se empezó a hacer el listo y a hacer el amague de “a ver y yo. . . ” la talla se acabó.
En la mesa seguían webiando y los tragos no paraban de venir. Era la despedida de uno de nosotros, el primero al fin y al cabo. Nos sacamos mil fotos, nos dió pena, pero nos reíamos de todo: jugo, mucho jugo. . .

En un momento, varios fuimos a comprar nuestros tragos, supongo que ahí no existía el tema del garzoneo. . . y entre curadera y de curiosa, ví que había una escalera algo oculta al tercer piso. Me acerqué, miré para arriba y comencé a subir. Miré de reojo que nadie me siguiera y desaparecí. Aquí sucedió algo súper extraño, algo que aún no sé como ponerle nombre. Pero de alguna manera, inconscientemente yo quería que me siguiera.

. . . y sabía que lo iba a hacer.

U S

El salón estaba vacío. . . me imagino que cuando se llena lo deben habilitar para mayor cantidad de chinos. Sentí pasos y la escalera estaba a mi espalda. Me puse a mirar los escritos de las paredes, el bar se destacaba por que cada persona que pasaba por ahí dejaba un escrito en el muro. Algo dije al respecto, y sin siquiera mirar, yo sabía que era él, me respondió, me di vuelta y comprobé que efectivamente era T. Me acerqué a una mesa con dos asientos que había en el fondo. Se sentó conmigo.

Aquí ocurrió lo más mierda que a mi cerebro se le pudo ocurrir:  lo que se llama el “hablar puras weás” y onda. . . empecé a hablar de mi ex, el que había dejado en Chile, que en verdad ya no sabía que hacer al respecto, que me complicaba un montón, etc. Me empezó a decir lo mismo que me habían dicho mis amigas hasta entonces: que en verdad alguien que te caga ya no valía la pena. Y cosas así. Que tenía que tener más confianza en mi misma y esas cosas. . . y lo único que hice fue quejarme. En ese momento fue donde por primera vez estábamos solos. Solos en todo China. Me puse a hablar puras mierdas, con un Vodka en la mano. Bien. Y no, se puso mejor. . . se puso a hablar de su polola, que en verdad hace TIEMPO que pensaba en terminar, que no le producía nada y la mierda, no si, puras quejas y NADA MÁS. Desaparecimos del mundo al rededor de una hora, cuando se puso helado y caché que no pasaría nada más, decidimos bajar y volver con el grupo. Todos se habían preguntado dónde estábamos, que si nos habíamos ido y la mierda. Todos pensaron lo peor hahaha. . . *llora*

Los puestos cambiaron y cuando volvimos a la mesa nos tocó en la esquina, al lado de una amiga Colombiana. Estaba, al menos yo, curadísima. Siempre nos desafiábamos con este weón. Que yo era más fuerte, que yo era acá y la weá. . y la verdad parece que no le molestaba seguirme el juego, o eso pensaba yo. Empezamos con un juego de manos, la Colombiana, él y yo. El que perdía se iba de “pape” en la cabeza. Me empecé a picar y le pegué el medio paipazo. Me los devolvía pero suaveciiitos. De los golpes pasamos a los insultos suavecitos y como es costumbre, en una me piqué caleta. El humor se me fue a la mierda. Me giré y de verdad pensé en no pescarlo más. Como que se sintió pésimo, me agarró el brazo y me pidió disculpas. Normalmente el enojo no se me hubiera ido. Pero estaba medio a medio y, no sé porqué, le señalé mi mejilla (igual nada. . .) como para que me pidiera perdón. Quedó como chockeado –ni que fuera la media weá– y lo único que atinó a decir. . .

– “Ah ya. . . pero por qué no en la boca?”- *risa*

Mi compañera Colombiana volvió rápidamente a la conversación al escuchar eso y empezó a alentarnos, no sé por qué mierda.

-” QUÉ “-  Y me cagué de risa.

Quién pensaría que los Chinitos serían bien osados para sus weás. Y eso como que más me picó. Qué se creía. . . que no me atrevería? Me quería hacer quedar como cobarde?

– “Pan pero ya dale el besooo. . “-
– “Cómo se te ocurre que te voy a dar un beso”-
– “Ah viste que no te atreves, eres una cobarde. Pussy. PUSSY.”-

Me estaba provocando el weón, sabía jugar. Cuando pasó el tema, seguimos weando y de la nada. . . fue como un -“Ah, pero no te atreves a dar un beso de verdad“-. Lo quería el weón ? Estaría tan curado como yo ?! Muy a mis adentros, después de tantas peleas. . . igual me moría de ganas. Pero había un puto problema, y era que estaba el hermano. Estaban todos pendientes de otras weás en verdad, pero hubiera sido notorio. . .

– “Ustedes bésense y yo los cubro”- dijo la Colombiana, y de la nada, se sentó en la mesa y se puso a conversar con el hermano a modo de distracción.

Estábamos casi cubiertos, nadie más en la mesa nos podía ver. El corazón me empezó a latir más rápido de lo que ya lo estaba haciendo, se me calentaron las manos. Todo empezó a transcurrir súper lento. Yo lo miré con mi característica cara de picada, mordiéndome los labios y ahogando la sonrisa. Me incliné hacia delante esperando algo, me miró algo dudoso, muy rojo y muerto de risa.

Blush

-“Ven“- dijo muy suavemente y me tomó el mentón. Me acerqué muy lento, tratando de ahogar los pensamientos a medida que me acercaba. Le tomé la mano y lo besé. Fue el beso más tierno que había tenido jamás, no es como si hubiese tenido tantos tampoco. . .
Él tenía un aroma muy particular que no sabría como describir, pero era embriagador. Sentía verdaderas mariposas en el estómago, se me revolvía el mundo. Sentí como el corazón se le agitó un poco. Entreabrí los ojos para asegurarme que eso en verdad estuviera pasando, y solté una risita nerviosa. Creo que hace años que no me había sentido así. Como ese primer beso después de no haber dado uno en MUCHO tiempo. Y que, cada vez que lo recuerdas te da un escalofrío increíble y como que te avergüenza haber hecho lo que hiciste. . . Sólo que en ese entonces estaba ahí y lo estaba viviendo.

Glance

No queríamos soltarnos, y eso se siente. Al parecer la apuesta estaba durando más de lo esperado, pero no importaba. A mí no me importaba. A nadie le importaba. A China no le importaba. Tenerlo así de cerca se sentía increíblemente. . . bien. Me pregunté si le gustaba, o si no pensará que le puse mucho color. Se sentía un poco asustado la verdad haha. . .

El tiempo se nos acabó cuando sentimos que mi amiga se bajó de la mesa y volvió a sentarse frente a mí. Nos separamos al segundo y me sentí un poco atontada. Nadie se había dado cuenta al parecer, pero eso era lo de menos.

– “Y, cómo estuvo?” – y eso sí lo dijo en español, como para que él no cachara.
– “Meeeh . . he tenido mejores” – Y eso NO lo dije en español.
– “WHAAAAT. . . apuesto que fue el mejor beso que has tenido en tu vida!”-
– “Hahaha, eres demasiado tímido!”-
–  ” Eres demasiado salvaje “-
– ” QUÉ. TÚ eres demasiado tímido. “-
– ” Ese no era yo, ese era sólo una parte de mi habilidad. . . “-
– “Ah, si, claro T, como digas. . . “-
– ” Te voy a demostrar que eso era sólo una ínfima parte de lo que puedo hacer. . .”-

Oh shit.
OH SHIT.

. . .

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